viernes, 6 de febrero de 2009

Onda?

Uno le pone onda y nada.
Otro dice que le pone onda y nada.
Será que se acabó la onda?
Las pinturas son graciosas, pero nadie las comenta.
A nadie le importa, todos están muy ocupados, total África queda lejos.
Los negritos? Tampoco importan porque son negritos y seguro que alguien
tiene un amigo judío entonces no es racista.
Coto. No un "coto de caza" ni "a esta chica hay que ponerle un coto", el supermercado.
Tres de la tarde, pongo las cosas en la caja, la mina de atrás empieza a poner sus cosas casi encima de las mías, me tira una gaseosa encima de mis huevos...
La miro con esos ojos que dios me dió y que se han prestado para la joda de "guarda que pestañea" y sin poder evitarlo, también le digo: "señora, me rompió un huevo", el engendro, gritando: "YO NO TE ROMPÍ NADA", yo, entrando en pánico, "señora, lo vimos todos, responsabilicese", eso con patas: "no me responsabilizo nada, yo no te voy a pagar nada"
Le quiero romper el cuello, las piernas, hacerle pikete de ojos, pero ni le contesto, no hay con quien hablar, pero me doy cuenta tarde.
Me voy, cantando una de Calamaro, a cambiar los huevos...

2 comentarios:

Peter dijo...

Tirale los huevos. O tirale de los huevos.

Tita Lamberto dijo...

Piter, mai dier, jelou!

le hubiera tirado los huevos, los pelos, la gaseosa que me rompio los huevos, el postrecito del orto, que tb golpeó mis huevos...