
Los vampiros
también
vamos a la escuela.
Con otros vampiros,
obvio.
Todos saben,
nadie habla
de eso.
No se hace referencia
a la condición
de inmortalidad
que nos une.
Sólo en chistes.
Cada tantas décadas
nos volvemos a juntar.
Es una especie
de ritual,
nos pensamos
y
nos juntamos.
Reconocemos
el brillo
en los ojos
que no
nos reflejan
y
los recuerdos
se presentan,
uno a uno,
sin escalas.
Y
la eterna exclamación:
...estás igual...!!!