Miraba de cerca
pero no participaba.
No era protagonista.
Era observadora.
Cercana.
Sin tipo.
Cuatro jóvenes,
ambos sexos.
Oscuros y desganados.
Sin energía
para compartir.
Ellas, densas.
Cosmopolitas.
Se ladran.
Se muestran los dientes.
Cuando pasaron a mi lado,
reconocí el olor a vampiro.
